Regalitos divertidos y originales

En tu boda puedes regalar un millón de cosas diferentes, empezando por regalos prácticos como mermeladas, aceite, vino… y terminando por los decorativos (velas, ambientadores…)

Sin embargo, si lo que quieres es salirte un poco de lo normal y regalar detalles elegantes, con clase y divertidos a la vez, este post te va a interesar, pues en Mr. Wonderful tienen cosas monísimas que a mí, personalmente, me encantaría recibir si estuviese invitada a tu boda. Además, la carga de positividad en tazas, galletas, chapas y espejitos es genial para un día tan especial, ¿no crees?

tazas_mrwonderful

tazas_mrwonderful

tazas_mrwonderful

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espejos_mrwonderful

espejos_mrwonderful

espejos_mrwonderful

galletas_mrwonderful

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Además de espejos, galletas y tazas, también venden otros detalles como cintas y papel de regalo. Podéis encontrar en su tienda online, además, estas cestas de zinc con asa, ideales para repartir los regalitos:

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En busca del turbante perfecto

He decidido llevar un turbante en la próxima boda a la que estoy invitada. Quiero ser como Audrey cantando Moon River (no estoy muy segura de si lleva un turbante o una toalla, pero todo le sienta tan bien…). De hecho, rompiendo todas las reglas de la estética, escogeré el vestido dependiendo del turbante que haya elegido antes.

No os creáis que es tarea fácil la de encontrar un turbante fabuloso. Tocados sí, hay montones de todas las formas y colores, pero un turbante es otra historia… No me importa el color, pero quiero que tenga algo especial, original. Aquí os dejo algunos que he encontrado rebuscando por la web, podéis acceder a la página original pinchado sobre las imágenes. ¿Y tú? ¿con cuál te quedarías?

Ojú Illa

Turbante de Ojú Illa

Ojú Illa

Turbante de Ojú Illa

Esther García

Turbante de Esther García

Esther García

Turbante de Esther García

Mimoki

Turbante de Mimoki

Mimoki

Turbante de Mimoki

Mimoki

Turbante de Mimoki

Mapiuska

Turbante de Mapiuska

Mapiuska

Turbante de Mapiuska

Mapiuska

Turbante de Mapiuska

Cucullia

Turbantes de Cucullia

Cucullia

Turbante de Cucullia

Y el último es mi favoritísimo. ¡Un turbante de encaje! Me encanta…

Veronica Rudolph

Turbante de la firma Veronica Rudolph para L’touché Atelier

Mi boda en la nieve

Hoy Londres ha amanecido bajo un manto blanco. No lo voy a negar: soy terriblemente partidaria del invierno. Me encantan el frío, la lluvia y la nieve. Más de uno pensará que estoy loca de remate, pero es que yo no soy chica de playa ni de sol… Creo que no hay ninguna sensación comparable a la de meterse en la cama con un pijama de franela y taparse con el nórdico hasta las orejas. Por eso siempre he dicho que me casaré en invierno y con un vestido con mangas (¡yo no sudaré en mi boda!).

James Christianson

Imagen by James Christianson

¿La mejor ventaja? Que una boda en temporada baja es mucho más económica. ¿Inconvenientes? Nada que no se pueda solventar con un buen abrigo, una bufanda y unos guantes de punto y unas fantásticas botas. Además, los detalles plateados-azulados, las velitas y florecillas blancas para las mesas y el ramo (paniculata) le darán a la boda ese toque mágico y cálido que necesita una boda tan fría…

Smitten Photography

Imagen by Smitten Photography

James Christianson

Imagen by James Christianson

Orange Girl Photographs

Imagen by Orange Girl Photographs

Emily Steffen

Imagen by Emily Steffen

Emily Steffen

Imagen by Emily Steffen

Emily Steffen

Imagen by Emily Steffen

Emily Steffen

Imagen by Emily Steffen

Sloan Photographers

Imagen by Sloan Photographers

Sloan Photographers

Imagen by Sloan Photographers

Sloan Photographers

Imagen by Sloan Photographers

Sloan Photographers

Imagen by Sloan Photographers

Un cuento para los que se equivocan

Hace años yo estaba equivocada. Creía que las películas más hermosas eran las que acababan mal, que las canciones más tristes eran las más reales y que el amor, para ser más intenso, tenía que ser un sufrimiento constante. No es que “Leyendas de pasión” se haya convertido repentinamente en un fiasco, pero he abierto mis ojos a las comedias y parece que no están tan mal. Y sí, he descubierto que los finales felices son posibles (palabra de una expesimista empedernida).

Leyendas de pasión

Así que lo reconozco: estaba equivocada. Ahora soy consciente de que quien bien te quiere no te hará sufrir, NUNCA. Lección aprendida. Ahora sé cómo ser feliz a base de respeto, admiración y sonrisas. Ahora sé que estar enamorada es poder sacar a la niña que llevas dentro sin que el otro salga corriendo. Como diría una amiga irlandesa, ahora sé que él es “my only one”. Y también sé la suerte que tuve al verlo por primera vez en el pasillo de mi casa (sí, sí… no tuve que salir a buscarlo a la calle, pero esa es otra historia y debe ser contada en otro momento).

Todo esto lo digo porque el otro día encontré por internet este fabuloso cuento para los que, como yo antes, viven equivocados o simplemente están buscando:

Érase una vez en un reino lejano una bella princesa que estaba buscando esposo. Aristócratas y adinerados señores habían llegado de todas partes para ofrecer sus maravillosos regalos: joyas, tierras, ejércitos y tronos conformaban los objetos para conquistar a tan especial criatura.

Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo que no tenía más riqueza que amor y perseverancia. Cuando le llegó el momento de hablar, dijo:

– Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor. Estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia y sin más ropas que las que llevo puestas. Esa es mi dote…

La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, decidió aceptar:

– Tendrás tu oportunidad: si pasas la prueba, me casaré contigo.

Así pasaron las horas y los días. El pretendiente estuvo sentado, soportando los vientos, la nieve y las noches heladas. Sin pestañear, con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente vasallo siguió firme en su empeño, sin desfallecer un momento. De vez en cuando, la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, la cual con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena. Todo iba a las mil maravillas, incluso algunos optimistas habían empezado a planear los festejos.

Al llegar el día 99, los pobladores de la zona habían salido a apoyar al próximo monarca. Todo era alegría y fiesta hasta que, de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la joven princesa, el joven se levantó y, sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar.

Unas semanas después, mientras deambulaba por un solitario camino, alguien le preguntó:

-¿Qué fue lo que te ocurrió? Estabas a un paso de lograr la meta… ¿Por qué perdiste esa oportunidad? ¿Por qué te retiraste?

Con profunda consternación y después de derramar algunas lágrimas, contestó en voz baja:

-Si ella no me ahorró un día de sufrimiento… Ni siquiera una hora, es porque no merecía mi amor.

Moraleja: haz que el primer requisito para estar con alguien sea que no te haga sufrir porque sufrimiento y felicidad no son compatibles, y si te ha hecho sufrir, no te merece.

Katya Katya Shehurina

Una de las cosas maravillosas de Londres es que vas paseando por el centro y das de repente con una boutique fabulosa de nombre impronunciable… Así es Katya Katya Shehurina, una diseñadora letona que se está abriendo paso en Reino Unido, Rusia, Asia, EEUU y Oriente Medio. Vestidos largos, cortos, encajes, bordados y detalles hechos a mano hacen que las colecciones de sus últimos años sean sencillamente fabulosas y muy femeninas.

En su última temporada apuesta por el rojo, el negro y el beige, pero no he podido resistirme a enseñaros vestidos de temporadas anteriores, aunque cuesta seleccionarlos. Además, sus vestidos de novia son elegantísimos y originales, y los precios no son excesivos (entre 1000 y 2000 libras). Podéis encontrarlos en su página web, pero aquí os dejo una muestra de mis favoritos, tanto para invitadas como para novias:

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Zapatos de Cenicienta

Estoy leyendo el libro más cutre del mundo, se llama “Chocolate Shoes and Wedding Blues”. Lo compré por aquello de las bodas en el título, pero es aburrido a más no poder. Sin embargo, la protagonista se empeña en abrir una tienda de zapatos vintage para novias (Cinderella’s Slippers), idea que me tiene absolutamente encantada. Por eso, me he lanzado a la búsqueda de zapatos de novia con un toque vintage y me he enamorado de los zapatos de Emmy. Para las interesadas, tienen tienda online. Os dejo una muestra, ¿a que son preciosos?

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MissAngelas: un regalo original para tus invitadas

¿Estás preparando tu boda y no sabes qué regalar a tus invitados? Tienes muchísimas opciones a la hora de elegir detallitos (perfumes, chocolates, ambientadores…), pero si quieres ser más original y hacer un regalo único, personalizado, original y monísimo, atenta a las MissAngelas de Pilar. Son broches con miniaturas que elabora artesanalmente desde su taller de Salamanca. Se trata de un trabajo muy laborioso en el que cada pieza es única y está hecha a mano.

Yo las descubrí a través de Facebook, pero puedes contactar con ella mediante su blog . Si estás interesada en hacer un pedido para tu boda, te recomiendo que contactes con ella unos meses antes del evento, para que tenga tiempo de sobra para preparar tus MissAngelas. Son realmente preciosas y a mí me han enamorado por completo, ¿y a ti?

Sobre el velo

Hay multitud de opiniones hoy en día sobre si deberías o no llevar velo el día de tu boda. Particularmente, soy partidaria del velo, pero también admito que a veces, un tocado elegante, una tiara o una corona son más que suficientes. Si bien es verdad que puedes conjuntar ambos elementos a la vez o en distintos momentos -esto es, velo para la ceremonia y tocado para después, por ejemplo-.

Velo de Rosa Clará

Por otro lado, tengo que admitir que me encantan los velos más tradicionales que ocultan el rostro de la novia hasta que acaba la ceremonia, como el que lució Anna Ortiz en su boda con Iniesta. Lo que me pone los pelos de punta es de dónde procede esta costumbre, pues viene de los matrimonios concertados de Oriente. Así, el aspecto de la mujer era totalmente sorpresa hasta que la pareja estaba casada. Imaginad la cara del esposo al retirar el velo y ver por primera vez el rostro de la mujer con la que va a compartir su vida…

Anna Ortiz

Por otro lado, para los romanos el velo protegía a las novias de males de ojo y de los malos espíritus (un buen augurio, ¿no?). Aunque es sabido que según la tradición católica es un símbolo de inocencia, pureza y virginidad.

Sea como fuere, podemos encontrar velos cortos, intermedios y largos. Eso sí, un consejito: si tu velo es intermedio o largo, apuesta porque tenga caída y no abulte el doble que tu cabeza. Tú eres la protagonista, no tu velo. Os dejo algunos velos de Bhldn, todo un descubrimiento:

Por último, no quería dejar pasar este post sin mostrar el velo que me tiene locamente enamorada. Lo encontré en Antique Lace Heir Looms  y es el velo de mis sueños:

I love polka dots (=lunares)

Lunares. Me encantan los lunares. Puede que sea porque soy andaluza o puede que sea porque las estrellas parecen los lunares del cielo por la noche, pero la cuestión es que los lunares son elegantes y originales… ¿Por qué no preparar una boda con lunares?

Invitaciones vintage by Anannoa

Mesa de postres by Amy Atlas

Velo by Bhldn

Farolillos by Fanciful Twist

Sombrilla by Creative Weddings Squarespace

Tarta by Katya Coad para Pipedreams Cakes

Vestido by Valentino. Fotografía by Bayly & Moore Photography

Foto by Bayly & Moore Photography

Luna de miel en NY

Pues sí, ya he vuelto a casa, si se puede llamar casa a volver a otro país y a instalarse en un nuevo hogar… Pero esa es otra historia y debe ser contada en otro momento.

Mi viaje a Nueva York espectacular, increíble, maravilloso: deja correr tu mente porque aunque te lo hayas imaginado, la ciudad supera todas las expectativas. Lo mío no era una luna de miel, pero he pensado dedicar este post a aquellas parejas que la elijan como destino tras su boda. Cualquier viaje de novios es un viaje único y especial porque estás feliz, enamorada y te acabas de casar, pero si además cambias de continente y lo haces para visitar una ciudad hecha a lo grande -porque todo allí es enorme- los recuerdos perdurarán para siempre y lo pasarás genial visitando todos los sitios que tantas veces has visto en películas y series.

Foto de Macy’s

Ahora bien, aquí van algunas recomendaciones para una luna de miel perfecta y romántica:

1. Coged al menos siete días completos para ver Manhattan. Son necesarios si vuestra intención es descubrir la esencia de la ciudad. Con menos días os perderéis cosas importantes y te quedarás con ganas de más. Eso sí, andaréis y andaréis sin parar, con lo que acabaréis destrozados al final del día. Si queréis conocer bien NY, vais a “patear” lo que no está escrito (unos 15 kilómetros al día), por eso un consejo: lleva el calzado más cómodo que encuentres y, si te lo puedes permitir, coge algunos días de descanso después. Una amiga que se casó hace un año eligió un viaje doble con una semana a la gran manzana y otra de crucero por Jamaica y las Islas Caimán. Si te parece excesivo, intenta tener al menos dos días más tras la vuelta para dormir y descansar.

2. Pasead por Central Park y descubrid sus rincones mágicos. Tiene lagos preciosos y las vistas son increíbles. También podéis contratar un romántico paseo en carruaje.

3. Buscad un hotel cerca de Times Square. Así, tras el cansancio del día podréis ir a contemplar las luces de neón por la noche, que es cuando más impresionan. Además, Times Square tiene restaurantes muy originales para cenar. Entre otros, nosotros estuvimos en Stardust y es divertidísimo, los camareros cantan mientras cenas y lo hacen genial. Os dejo una foto un poco ñoña…

4. Dad un paseo por la Quinta Avenida y entrad en Tiffany’s. Es parada obligada si te gusta Desayuno con diamantes. Mi chico estaba empeñado en que yo tenía que desayunar un croissant viendo el escaparate, ¿te suena?

5. Haceos una fotografía con la estatua de Love que encontraréis en la Sexta Avenida, es un recuerdo genial.

6. Atravesad andando el puente de Brooklyn. Las vistas son increíbles y merece la pena verlo por dentro. Si sois románticos empedernidos, también podéis dejar allí vuestro candado y tirar la llave al agua. Nosotros no íbamos tan preparados.

7. Tomar un ferry para ver de cerca la Estatua de la Libertad es imprescindible. El que va a Staten Island es gratis, pero nosotros elegimos otro que por un módico precio nos acercaba más a ella y nos daba un paseo más largo y con guía (además de dejarnos tiempo de sobra para hacer fotografías). Las dos opciones son válidas, pero es mejor hacer el paseo al atardecer porque la luz acompaña.

8. Tenéis que ver un atardecer desde un mirador (Rockefeller, Empire State…). Nosotros contemplamos la puesta de sol desde el Empire State y fue mágico. Hay que llegar con tiempo de sobra para coger un buen sitio, pero no te arrepientes, te lo aseguro. Os dejo algunas de las fotografías que hicimos y que aún me emocionan al verlas, espero que os gusten: